Elección de tecnología de construcción

 

La actividad central de la construcción de caminos consiste en levantar y mover grandes cantidades de tierra sobre distancias variables, desde unos pocos metros hasta un kilómetro o más. Los avances tecnológicos han brindado a los trabajadores herramientas de creciente potencia para levantar, transportar, esparcir y modelar la tierra y la grava. La mecanización de la construcción, involucrando el reemplazo de las palas, las carretillas y las carretas, por búldozeres, raspadores, niveladoras y camiones además de métodos de despliegue para hacer el mejor uso de éstos, requirió unos cincuenta años y estuvo prácticamente finalizado antes de la segunda guerra mundial. Resultó estimulado por la escasez y el creciente costo de la mano de obra, por la necesidad de emprender grandes proyectos de infraestructura en periodos reducidos de tiempo, y por los avances en diseño de motores y transmisión de potencia. La tecnología de construcción de caminos ha alcanzado su madurez, y se orienta hacia optimizar la productividad de un trabajador que cobra 20 USD por hora y más.

El problema resulta en que las condiciones de construcción de hoy, en muchos países en desarrollo, tienen poco que ver con las que han estimulado el desarrollo tecnológico. La mano de obra estaba escasa y relativamente costosa al final de los años 50 (por ejemplo, 0,60 USD por día en Ghana o alrededor de los 12 USD con el poder adquisitivo actual) y el deseo de modernizar de manera rápida la infraestructura en los países nuevamente independientes han forzado la importación de métodos mecanizados. El incremento rápido de la población ha generado mano de obra abundante y los sueldos reales se han reducido. Éstos representan raras veces más que unos dólares al día, mucho por debajo de lo que prevalecía aún a principios de siglo cuando la sustitución de mano de obra por maquinarias era más rápida. Además los proyectos de camino en áreas rurales suelen ser pequeños y remotos. Equipamiento pesado es costoso para movilizar, difícil de desplegar y sujeto a pérdidas de tiempo, debidas a demoras para conseguir repuestos y combustible. Por fin, la maquinaria, los repuestos y el combustible necesitan divisas extranjeras, de las cuales se sacaría más provecho si fueran dedicados a importaciones vitales.

De tal forma resulta ilógico invertir actualmente en tecnología ahorrativa de mano de obra en el contexto de los países en desarrollo. Por esa razón, técnicas de construcción que sustituyen en la medida de lo posible máquinas por mano de obra se desarrollaron durante los últimos veinte años. No se debe entender como un retorno a técnicas pre-maquinizadas, sino al uso de ingenio técnico para hallar la combinación adecuada, en el contexto de técnicas modernas de gestión de obra, para desplegar eficazmente estas técnicas.

La difusión de métodos basados en mano de obra no ha sido fácil. La tecnología moderna de construcción está bien dominada en la mayoría de los países mientras que los nuevos métodos, involucrando la gestión de una fuerza de trabajo considerable, requieren capacitación. Flotas grandes de equipamiento a menudo se encuentran, aunque sea en estados variables de malogramiento. La baja productividad de estas flotas, debiéndose a averías frecuentes así como la eventual necesidad de reemplazo, se ignoran con frecuencia al calcular los costos comparativos. Aceptar nuevas técnicas requiere apertura de mente y voluntad de aprender en los ingenieros que deben aplicarlas. Requiere también la voluntad política de resistir a la presión de intereses creados y de hacer el mejor uso de los recursos de los cuales se dispone.

Text
See link name

top of page

Unless stated otherwise Content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License